Eventos de la comunidad Maronita en Venezuela

Aquí podrá ver todos los eventos que realiza la comunidad maronita en Venezuela.

Conoce la vida de San Charbel

San Charbel el primer santo del Líbano.

San Marón

Conoce la vida de San Marón padre y fundador de la Iglesia Maronita.

Santa Rafqa

Conoce la vida de Santa Rafqa.

Ven a nuestras misas

Ven a nuestras misas los día Domingo en la mañana en español y en la tarde en árabe.

martes, 1 de marzo de 2016

Vida de San Charbel: El Sacerdocio


Vida de San Charbel

El Sacerdocio


Poco tiempo después Charbel fue informado por el padre superior de que una vez terminado el noviciado debía continuar preparándose para el siguiente paso: convertirse en sacerdote. Por esta razón es enviado al monasterio de San Cyprien de Kfifan. Para llegar a su nuevo destino —al que se dirigía acompañado de un compañero según las reglas—caminó por largo tiempo hasta cruzar por Mayfouq, el sitio donde inició su noviciado. Sin embargo, el lugar que buscaba 
aún estaba a una hora de distancia. 

Finalmente llegaron los dos monjes ante el superior de San Cyprien, el padre Nehmetallah l-Hardini, quien recibió la carta que los jóvenes portaban y en la que se explicaba el porqué de su presencia. El padre Hardini fue considerado desde su época un santo maestro por la entrega y cariño que mostraba hacia Jesús por medio de su conducta y obediencia como monje y por la devoción que sentía hacia la Virgen María y la Inmaculada Concepción. Ese cariño y respeto hacia la Virgen guarda un lugar importante en la Orden Libanesa Maronita, de aquí que a partir de entonces Charbel empiece a rezar el rosario todos los días, después de todo la Virgen ya ocupaba un lugar especial en su corazón desde que su madre se lo inculcara y trasmitiera en su natal Biqa-Kafra. 

Durante su estancia en este monasterio Charbel comentó al padre Hardini que se sentía feliz porque tras haber sido un simple campesino ahora estuviera preparándose para ser sacerdote, éste le respondió que el sacerdocio era el camino para convertirse en un cristo, ya que implicaba sacrificio y por medio de la vida eremítica se vivía el calvario. 

Fue en este lugar donde Charbel tuvo acceso a diversos libros e información escrita por los padres de la Iglesia que reafirmaron su vocación; se adentró en el exhaustivo estudio de las Sagradas Escrituras y tuvo contacto tanto con materiales que aún eran manuscritos corno con impresos. 

En 1858 a Charbel le tocó presenciar la muerte de su santo maestro, cuya vida fue de total comunión con Dios, predicó con el ejemplo la vida monástica e inculcó el estudio y el sacrificio entre los miembros de su comunidad. 

El 23 de julio de 1859 cuando tenía 31 años Charbel, junto con otros compañeros, fue ordenado sacerdote por el patriarca Paul Massad en Bkerke. 

Al poco tiempo el nuevo sacerdote fue enviado de regreso al monasterio de Annaya, donde pasaría 16 años más antes de permitírsele vivir como ermitaño. 

En Annaya Charbel se reencontró con su anciana madre y con varios miembros de su familia y amigos, todos se dieron cita ahí para recibirlo y felicitarlo por su ordenación como sacerdote. Tras darle diversas muestras de cariño, uno de los que ahí se encontraban le pidió al padre Charbel que oficiara su primer misa en su pueblo natal: Biqa-Kafra. 

Sin embargo, pese a que es una tradición que, mediante una autorización especial, el nuevo sacerdote oficie su primera misa en su pueblo natal, el padre Charbel se rehusó amablemente dejando sorprendidos a los presentes quienes esperaban que diera esa satisfacción a su madre, quien había asistido con grandes esfuerzos a ver a su hijo con el único deseo de recibir su bendición. Él ya había convertido su vida y sus acciones en un sacrificio constante, y sabía que muchas veces los miembros de su comunidad tras haber vuelto a sus lugares de origen debían empezar en el monasterio su preparación como monjes. 

Y es justo toda esta obediencia a las reglas que rigen la orden que lo cobija lo que le permitió desempeñar esa vida de santo que con sacrificio y alegría llevaba, esas reglas que se resumen en obediencia, castidad y pobreza. 

En cuanto a la obediencia, no sólo la guardaba respecto a sus superiores sino también a sus hermanos e incluso a todo aquél que le solicitara algo. Junto con la obediencia practicaba el silencio, pues nunca hablaba de no ser necesario y por lo regular lo hacía sólo y lacónicamente cuando se le preguntaba algo; para Charbel el silencio interno y externo es el que permite una mejor comunicación con Dios, pues de esa manera no existen los distractores, por ello es que posteriormente tendría como objetivo retirarse a vivir en el silencio y la soledad de una ermita. Se dice que en una ocasión el padre Charbel ayudaba a los monjes a labrar la tierra, ya era tarde cuando el superior observó a aquél que apenas se distinguía en un rincón, al preguntarle si ya había comido, Charbel respondió que no porque nadie lo había llamado. Al no avisársele que podía ir a comer él siguió, sin quejarse, labrando a pesar del ayuno de varias horas que llevaba, pues acostumbraba comer sólo una vez al día. 

En otra ocasión, en que los monjes atizaban el fuego en un horno de cal, uno de ellos decidió hacer una broma al padre Charbel. 

—Como ya no hay nada más para avivar la lumbre hemos decidido arrojarlo a usted. 

—Sólo pido que Dios me dé fuerzas para resistirlo —respondió el padre. 

Ante la sorpresiva respuesta el monje se avergonzó y suplicó al padre Charbel que lo perdonara, a lo que éste contestó: "Dios perdona a todos". 

La castidad la cumplió al convertirse en un siervo de Dios, el mejor ejemplo lo mostró al rehusarse a tener contacto incluso con su propia madre aquella ocasión en que acudió a visitarlo al monasterio. Si no se permitió la cercanía con ella menos la tuvo con otras mujeres. Cuando era necesario acudir a atender a algún enfermo, solicitaba que ellas se mantuvieran aparte. 

El padre Charbel, a partir de que inició su vida religiosa, no volvió a dirigir la mirada a ninguna cara, esa era la razón por la que usaba el capuchón a la altura de los ojos. 

Sobre la manera de cumplir con el voto de pobreza tampoco hubo limitaciones. Charbel humildemente la asumió; cuando le era permitido escoger el hábito, se quedaba con el que nadie quería, y además era el mismo que usaba tanto en época de calor como en invierno pese a las bajas temperaturas que solían experimentarse a la altura a la que se encuentra el monasterio de Annaya, 1,3oo metros. Respecto a la comida, se reservaba los panes duros o quemados y la verdura y fruta menos apetecible; de la carne mejor ni hablar, pues desde su entrada al monasterio no la había vuelto a probar. 

Todo esto lo fue encaminando hacia la santidad, pues su comportamiento era sublime tanto en las labores domésticas que se desempeñaban en el monasterio como en las religiosas. El padre Charbel podía estar hasta cinco horas hincado rezando o meditando. Una de las reglas dentro del monasterio era acudir a la capilla a medianoche para cantar el oficio, después todos podían regresar a descansar; sin embargo, Charbel permanecía en la capilla hasta el amanecer y se incorporaba a sus actividades, por lo que hasta sus horas de sueño sacrificaba. 

Otra de las funciones que debían cumplir los miembros del monasterio, además de seguir las reglas de enclaustramiento, era realizar el apostolado y por tanto trabajar en la evangelización de la gente de los pueblos aledaños. Y el padre Charbel solía trasmitir tanta paz y enseñanza espiritual con sus palabras que tanto sus compañeros del monasterio como la gente de fuera acudían a confesarse con él. Los enfermos también pedían que Charbel acudiera a su presencia para darles tranquilidad y muchas veces también les llevaba la salud del cuerpo a la par de la del alma. 

Cuando las personas veían por el camino al padre corrían a besarle la mano y a tocarle los hábitos, pues estaban convencidos de que era un santo. Y efectivamente, Charbel obró milagros también en vida. 

En una ocasión llegó al monasterio un enviado de Rachid Beik el-Khoury, prefecto de Ehmej, un hombre sumamente rico. El hombre pidió al padre Charbel que lo acompañara al palacio de quienes lo habían enviado pues tenían a su hijo Nagib Beik enfermo de tifo y los médicos consideraban que no se salvaría. La madre de éste aseguraba que si el padre acudía ante su hijo, éste recuperaría la salud. Cuando Charbel estuvo frente al enfermo pidió que le llevaran agua, la bendijo y con ella hizo que el enfermo despertara. Lo primero que éste dijo fue: "Padre Charbel", y con ello quedó totalmente recuperado. 





Vida de San Charbel: La vida monástica


Vida de San Charbel

La vida monástica

Al cumplirse los ocho días del periodo de prueba del postulante Youssef, fue aceptado como novicio y le fue entregado su hábito. Cuando alguien entraba al noviciado y no tenía un nombre que correspondía al de un santo, elegía alguno. En el caso de Youssef, que significa José, no era necesario cambiarlo; sin embargo, el joven decidió romper con todo aquello que lo uniera con la vida terrenal de la que a partir de entonces se quería desligar por haber aspectos que lo ataban, como el cariño y recuerdo a su madre y al resto de su familia y amigos; él sentía que ofrecía a Dios un enorme sacrificio al desprenderse de los buenos recuerdos y de su vida anterior, por todo esto fue que decidió cambiar su nombre por el de Charbel, quien fue un mártir de la Iglesia de Antioquía en el siglo II.

Pocos días después, llegan al monasterio de Nuestra Señora de Mayfouq la madre de Youssef y su tío Tanios, a quien ayudaba en las labores del campo. El tío, enfurecido, pide a su sobrino que reconsidere su postura, pues como monje no podrá estar al pendiente de su madre y mucho menos de su sustento, le dice incluso que eso sí que le daría más gusto a Dios, ya que ellos son pobres. Brigitta, resignada, dice a su hijo que ahora que ella es vieja le habría tranquilizado saber que su hijo vería por su bienestar, pero que comprende el llamado que Dios le hace y sólo espera que él se convierta en santo. Ésa sería la última vez que el joven vería a su madre. 

A partir de entonces comienza el periodo del noviciado que estaba conformado por dos años de dura preparación. Charbel se esfuerza desde el principio por imitar la vida silenciosa de los monjes y con gran alegría está siempre dispuesto a obedecer a todos. Las obligaciones de los novicios al interior del monasterio son diversas y nada sencillas: realizar trabajos domésticos como lavar ropa, coser las sotanas, elaborar pan, entre otras. Junto con los monjes debían participar en las celebraciones y demás actividades litúrgicas: "cantar el oficio siete veces por día, levantarse a medianoche para las `nocturnas"'. Todo esto muchas veces iba acompañado de tratos duros por parte de los superiores, pero esto se debía a que tenían que poner a prueba en todos los sentidos a los novicios, con lo cual se aseguraban de que sólo los que tenían vocación se quedaran. 

Cumplido el primer año Charbel fue enviado al convento de San Marón de Annaya, ubicado a dos horas de distancia, para terminar su preparación y obtener los votos. Al recorrer el camino hacia su nuevo destino, Charbel pasa por diversos paisajes de prados, colinas y robles que considera hermosas por ser obra de Dios. En una de las montañas descubre el convento de Annaya y observa una de las colinas más altas de la enorme cadena de montes del Líbano, una que está a 1,300 metros de altitud y en la cual se encuentra la ermita que él habitará posteriormente. 

La preparación que recibió Charbel en el monasterio de Annaya tenía similitudes con la forma en que se desarrolló en Mayfouq, sólo que ahí la exigencia por parte de los superiores era mayor. Él se esforzaba por hacer más de lo que le encomendaban, muchas veces se apresuraba a terminar sus deberes para ayudar a sus compañeros. En cuanto a la obediencia también la desempeñaba de manera rápida y sin cuestionar a nadie. El silencio le parecía un poco más difícil de practicar dado que vivía en comunidad, pero desde su llegada ahí se limitó a responder brevemente cuando se le preguntaba algo; es más, cuando se le reprendía por algo de lo que no era responsable ni siquiera se atrevía a justificarse y asumía el regaño respondiendo: "Perdóneme por Cristo". 

Al cumplirse el segundo año de preparación como novicio, Charbel había aprendido y cumplido con lo que estipulaba la vida dentro del monasterio y las reglas que se debían obedecer. 

La decisión de aceptar a un nuevo monje era un acto solemne por parte de los monjes profesos, encabezado por el padre superior que en Annaya era Antoine el-Bani. Este acto se realizaba después de comer y una vez que los novicios se retiraban. Posteriormente el padre superior pedía a los monjes que votaran en secreto sobre la admisión a la comunidad monacal de un nuevo miembro, para lo cual debían analizar si consideraban que estaba preparado y tenía vocación para ello. El voto se hacía colocando en una de las gorras de los novicios llamada "chali", una semilla de trigo en caso de aprobar o de cebada si no estaban de acuerdo. 

Cuando llegó el momento de votar sobre el porvenir de Charbel, los monjes sólo depositaron semillas de trigo con lo cual aprobaron su ingreso como monje, ellos consideraban heroico el comportamiento de Charbel como novicio. 

Cuando tomó los votos aquél que a partir de entonces sería el hermano Charbel, tenía 25 años de edad y recibía de manos del superior el hábito de monje. 

Ese mismo año Charbel recibió la visita de su madre en el monasterio. Él la saludó a través de una enorme ventana que no permitía que se vieran ni mucho menos que tuvieran algún tipo de contacto fisico, tan sólo podían hablar. 

—¿Me niegas el gusto de verte y abrazarte, hijo? —sollozó Brigitta, su madre. —

Si Dios quiere nos reencontraremos en el cielo —dijo el hermano Charbel. 

Ante esa respuesta tan lacónica la mujer se resignó y se retiró; después de todo comprendía que era el camino que Dios había escogido para su hijo. 

Vida de San Charbel: Llamado de Dios


Vida de San Charbel

Llamado de Dios

Una día de 1851 Youssef abandonó la casa de su madre sin avisar a nadie, era tan de mañana que ninguno de sus familiares se percató de la partida. Él sabía que al informar sus propósitos tal vez tratarían de convencerlo de desistir, empezando por su tío Tanios a quien ayudaba en las labores y que consideraba que su sobrino era más útil trabajando para su familia que enclaustrándose en el monasterio. 

Sin dejar de pensar en la pena que causaría a su madre —pues a pesar de ser tan devota no sería fácil para ella aceptar que su hijo se entregara en cuerpo y alma a Dios— se sintió alentado y aliviado por su único objetivo: SER UN SIERVO DE DIOS, y mientras meditaba le parecía escuchar las palabras de sus tíos ermitaños sobre la satisfacción que sentían al haber renunciado a la vida mundana para estar más cerca de Dios. 

El destino que se había trazado era uno de los monasterios más importantes de la Orden Libanesa Maronita: Nuestra Señora de Mayfouq. El camino fue largo y cansado a pesar de que no llevaba consigo equipaje salvo lo que tenía puesto, pues hasta en eso trató de imitar a Jesús, para ello basta recordar que cuando mandó a sus discípulos a predicar por diferentes ciudades les dijo que no llevaran más que la ropa que vestían y las sandalias que calzaban.

Youssef llegó al monasterio hambriento y sediento y, tras refrescarse en la fuente que ahí se encontraba, fue conducido con el superior, quien al cuestionarlo sobre su presencia en ese lugar, respondió con humildad: "La gloria de Dios y la salvación de mi alma."

El superior le hizo ver que la vida monacal no era sencilla, que se renunciaba al mundo exterior, se cambiaban las comodidades por la austeridad y que debían cumplir con tres principios inquebrantables: pobreza, castidad y obediencia. Youssef sabía por sus tíos ermitaños que la vida dentro del monasterio era una cruz dificil de llevar, pero era el camino que llevaba hasta Dios y respondió sinceramente al superior que nada anhelaba más que seguir a Dios; de esta manera aceptaba esa vida que metafóricamente implicaba una crucifixión, y eso hacía sentir al joven más cerca de Dios. 

En ese momento Youssef fue aceptado como postulante, era la etapa de prueba en la que no sólo los monjes observaban a los recién llegados para determinar si eran o no aptos para ese tipo de vida, era el periodo en que el mismo aspirante a novicio convivía con el resto de la comunidad, obedeciendo sus reglas y a sus superiores y participando en las actividades que realizaban. 

Youssef desde el principio fue obediente y solícito ante lo que le pedía el superior y demás monjes, pues sentía que en cada uno de ellos se encontraba a Dios y que en realidad era a éste a quien servía.

Vida de San Charbel: Juventud


Vida de San Charbel

Juventud

Cuando estuvo a punto de cumplir los 16 años de edad, Youssef se enteró de que sus tíos habían recibido la autorización de retirarse a cumplir con una vida de silencio mundano, pero de comunicación y entrega total a Dios, con lo cual se les permitió vivir en la ermita de Mar Boula (San Pablo). 

La gran influencia que estos monjes ejercieron sobre su sobrino se evidencia en las palabras y consejos que le daban: "Cualquiera que quiera encontrar al Señor, vivir en su profunda intimidad, debe romper con las vanidades del mundo y recogerse en sí mismo... Sin duda, hijo, los que hacen esto pueden ser tratados de locos por los sabios según el mundo, ipero San Pablo nos enseña que la locura según los hombres es sabiduría según Dios!"

Uno de sus grandes placeres es ayunar y asistir a misa, cuyo momento más anhelado es la consagración de la hostia. Y es entonces cuando el adolescente Youssef comienza a escuchar una voz interior que le dice: "Deja todo y sigue a Dios!" 

En agosto de 1848, mientras se celebraba la fiesta de la Asunción, una de las más importantes realizadas en Biqa-Kafra en honor a la Virgen, se llevó a cabo un casamiento y prácticamente todo el pueblo acudió a felicitar a los recién casados. La joven preguntó a Youssef que cuándo se decidiría él a casarse, éste se limitó a no responder; para entonces poco le faltaba para cumplir 20 años y se había convertido en un atractivo hombre. 

Mariam, una de sus compañeras de escuela desde su infancia, no ocultaba el interés que sentía por el joven, pero él sólo tenía un propósito: dedicarse en cuerpo y alma a Dios. Tiempo después, mientras cuidaba a su rebaño de cabras, una se perdió y Youssef angustiado se dedicó a buscarla. "Dios mío, ¿dónde se habrá metido?", pensó. 

Al introducirse en el bosque de imponentes cedros, el joven se quedó maravillado ante la belleza del paisaje y ahí, entre los árboles, divisó un tronco que se había convertido en capilla. Y de nuevo escuchó esa voz que le decía: "iVen, deja todo! ¡Sígueme!" 

Fue entonces cuando Youssef ya no tuvo dudas sobre el camino que debía seguir, pues escuchaba cada vez con mayor claridad el llamado de Dios, ése que tantas veces había esperado. Sin dudar más el joven Makhlouf tomó la decisión más importante de su vida: dedicarse a Dios por medio de la vida monacal. 


Vida de San Charbel: Infancia



Vida de San Charbel 

Infancia 

A 1,600 metros de altitud se encuentra el poblado más elevado del Líbano: Biqa-Kafra, mismo que se ubica a 140 kilómetros de distancia de Beirut, la capital del país, y desde el cual se pueden admirar los hermosos e imponentes cedros que caracterizan a este país. 

El paisaje que rodea a este pequeño pueblo es fascinante en cualquier temporada, pues lo mismo se le puede ver en invierno cubierto totalmente de nieve que en verano encontrarlo envuelto en una enorme alfombra verde y colorida que permite observar las pintorescas casas de adobe que están en derredor de alguna de sus iglesias. Sí, sus iglesias que majestuosas se levantan en ese pueblo que siempre se ha caracterizado por su fervor religioso y su muy particular entrega y cariño a la Virgen María. Hoy en día, incluso, es muy común toparse con alguien que al tiempo que camina por las calles se concentra en rezar el rosario. 

Aquí, donde la mayoría de los habitantes son gente de campo, humilde y trabajadora, un 8 de mayo de 1828 nació el quinto hijo de Antoun Makhlouf y Brigitta Choudiac. Como buenos cristianos, ellos decidieron llevar a la iglesia de Nuestra Señora a bautizar a su hijo a los ocho días de nacido, a partir de entonces ese pequeño se llamaría: Youssef (José). 

El pequeño Youssef fue contagiado por la religiosidad de su familia, ya que su madre todos los días rezaba, hincada y con los brazos en cruz, al tiempo que en una olla se quemaba un poco de incienso; además de que ayunaba y diario asistiría a misa con su bebé en brazos y acompañada de sus hijos e hijas mayores. 

Aunado a esto, Youssef tenía dos tíos maternos que eran monjes de la Orden Libanesa Maronita: Augustin y Daniel al Choudiac que vivían en la ermita de San Antonio de Qouzhaya y de quienes el niño recibiría gran influencia con el paso del tiempo. 

Los primeros años de vida de Youssef transcurrieron en aparente tranquilidad hasta que al cumplir tres se desató una guerra en la que las tropas egipcias invadieron territorio libanés y los turcos comenzaron a engrosar sus filas para repeler a los invasores. Fue así como el padre de Youssef recibió una noche la visita de soldados turcos ordenándole que al siguiente día se presentara temprano, junto con su asno, pues se le había encomendado el servicio de llevar abastecimiento a las tropas. 

Antoun trató de convencer a los soldados de que su familia, conformada por sus cinco pequeños hijos y su mujer, quedaría en el desamparo; sin embargo, los soldados se dieron la media vuelta y se retiraron. 

Pasado un tiempo el padre de Youssef tomó el camino de regreso a casa, pero en el trayecto enfermó gravemente y murió. Brigitta, su mujer, esperó dos largos años durante los cuales se hizo cargo de la educación cristiana de sus hijos y de su sustento, hasta que se convenció de que sin duda había enviudado. 

Transcurrido este tiempo tomó la decisión de casarse nuevamente y para ello eligió a un hombre que además de estar entregado a la iglesia, adoptó el papel de padre para sus cinco hijos: Lahhoud Ibrahim, cuya máxima aspiración era convertirse en sacerdote, lo cual consiguió con el consentimiento de su mujer que en todo momento lo apoyó hasta que fue ordenado con el nombre de Dominique. 

Fue así como el ambiente religioso en que crecía Youssef se volvía cada vez más envolvente pues, aunada a la fe y entrega de su madre, ahora tenía en su propia familia un sacerdote a quien solícito acudía a ayudar durante los oficios que se celebraban en la iglesia, algo que su padrastro sin duda veía con buenos ojos. 

El niño comenzó a adoptar la costumbre de guardarse un poco del incienso que se quemaba durante las celebraciones en la iglesia para los momentos en que él podía alejarse a una cueva a orar. 

Además de ayudar en la iglesia, el pequeño acudía a la escuela, misma que dependía de la iglesia, y donde se enseñaba a escribir, leer, rezar y ayudar en la iglesia durante las misas. Asimismo aprendían arameo, la lengua de Jesús, pues es parte fundamental de las celebraciones de la Orden Maronita. En eso consistía todo el programa de las escuelas en aquella época. 

Sin embargo, los niños de ese pueblo también eran preparados para las labores de pastoreo y como obreros. Y Youssef se sentía afortunado al poder ayudar a su familia con el trabajo que le correspondía, además de que cada día, al sacar a pastar a sus animales, era una oportunidad de agradecer a Dios al ver los paisajes que tenía ante sus ojos, algo que para él era de una belleza infinita.

Eran esos momentos los que Youssef aprovechaba para meterse en una gruta que hacía tiempo había encontrado y en la que cada día acostumbraba rezar frente a una pequeña imagen de la Virgen María y quemar el incienso que tomaba de la iglesia. Ahí se sentía seguro y entregado a Dios y a la Virgen, ya que se encontraba lejos de las miradas y comentarios burlones de los otros chicos que lo llamaban "el Santo" al notar su fe desbordada. Otras veces solía meditar en una roca que le servía de mirador.

Durante todo ese tiempo Youssef siguió frecuentando a sus tíos monjes en el monasterio Saint Antoine de Quzhaya, el cual se encontraba alejado de Biqa-Kafra por el camino que cruza un lugar llamado Valle Santo, distancia que sin duda era larga para un niño como Youssef pero que él recorría con gran placer al saber que al otro extremo del camino compartiría las palabras y el ejemplo monacal caracterizado por la obediencia, la pobreza y la castidad con la que sus tíos vivían entregados a Dios. 



Programación Semana Santa 2016 Iglesia San Charbel - Caracas

Domingo de Ramos, Semana Santa y La Resurrección de Jesucristo.

Iglesia San Charbel - Caracas 2016

Esta Semana es la Semana del Perdón y la Reconciliación

20 de Marzo - Domingo de Ramos
10:30am y 6:00pm Bendición de los Ramos + Procesión

21 y 22 de Marzo - Lunes y Martes
7:00pm Liturgia de la Pasión + Procesión de la Santa Cruz

23 de Marzo - Miércoles
7:00pm Misa / Rito del Candil

24 de Marzo - Jueves de los Misterios
6:00pm Ritual de Lavatorio de pies
8:00pm Una hora con el Santo Sacramento

25 de Marzo - Viernes de la pasión
10:00am Gran viernes de Crucificación + Procesión en la calle

26 de Marzo - Sabado Santo de la Luz
11:30am Plegaria del Perdón
10:00pm Misa de Resurrección (víspera)
Procesión de la Santa Cruz + Bendición

27 de Marzo - Domingo de Pascua
10:30am y 6:00pm Misas de Resurrección
Procesión de la Santa Cruz + Bendición


Felices Pascuas

lunes, 29 de febrero de 2016

Oración del Viaje

Esta oración la encontramos en la página web de la Parroquia Maronita San Charbel de Chihuahua.

ORACIÓN DEL VIAJE
(Para pedir que Dios nos acompañe en nuestros viajes)

Por intercersión de la Inmaculada Virgen María y de San Charbel, el señor esté en nuestro camino y sus ángeles nos acompañen para que vayamos y regresemos con salud en este viaje. Amén
(Rezar 3 veces el Ave María)

En el nombre del Padre, y del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén.
San Charbel, acompáñanos en nuestro camino.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.

Fuente: www.iCharbel.org


domingo, 28 de febrero de 2016

Domingo del Hijo Pródigo 28 de Febrero de 2016

Domingo del Hijo Pródigo
28 de Febrero de 2016

Señor, apresúrate en busca del hijo perdido que se alejo de ti y devuélvelo de su miserable destierro a tu casa paterna a fin que los ángeles y santos se alegren por su arrepentimiento, y los seres celestiales y terrenales te alaben por tu salvación cumplida con nosotros.

PADRE, VUELVO A Ti Querido padre, cansado vuelvo a ti, haz que conozca el don de tu amistad; vivir por siempre el gozo del perdón en tu presencia.

Pongo en tus manos mis culpas Oh Señor, estoy seguro de que eres siempre fiel; dame la fuerza para poder andar, buscando en todo hacer tu voluntad.


jueves, 25 de febrero de 2016

Oración del Comerciante

Esta oración del comerciante la encontramos en la página web de la Parroquia Maronita de San Chárbel de Chihuahua, México.

ORACIÓN DEL COMERCIANTE
(Para pedir por nuestro trabajo, oficina, comercio, consultorio)

Oh Señor, Dios nuestro, fuente de todo bien, acepta nuestra acción de gracias por todos los beneficios recibidos. Por intercesión de San Charbel bendice y santifica este lugar (comercio, oficina, consultorio, fábrica, etc.). Protégelo de todo daño, robo, asalto, incendio y accidente, aleja las pruebas y los apuros; ilumina nuestras iniciativas y proyectos; multiplica nuestros bienes; y haznos generosos en la limosna y buenas obras.

Que el hábito del ermitaño San Charbel sea muro de protección contra la envidia, la injusticia, la pereza y la envídia, nos cubra de toda enfermedad para trabajar sanos y alegres; nos haga caritativos, justos y bien hechos en nuestro trabajo para que nos acerquemos a ti y más en él, para gloria de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

(Padre nuestro, Ave. María y Gloria)
San Charbel, amigo de Dios, ruega por nosotros.

Fuente: www.iCharbel.org


lunes, 22 de febrero de 2016

Obispo Ermitaño del Líbano recibe rosario del Papa


Jounieh - Líbano (Lunes, 22-02-2016, Gaudium Press) El Patriarca maronita Boutros Bechara Rai fue encargado de una misión: visitar el convento de Nuestra Señora de Tamiche, entre Beirut y Jounieh.

El objetivo era encontrarse con el Obispo maronita Mons. Charbel Merhi, que, tornándose obispo emérito, pasó a vivir en un eremitorio.

La visita al "Obispo Ermitaño" fue encomendada por el Papa Francisco: Mons. Bechara debería entregar al prelado un rosario y una copia de la ‘Misericordiae Vultus', la bula de convocación del Jubileo Extraordinario de la Misericordia, enviados por el Papa Francisco.

Francisco y el Obispo Ermitaño se conocieron en Argentina, durante el período de 23 años en que Mons. Charbel estuvo en Buenos Aires como Obispo de la Diócesis de San Charbel, de los Maronitas.

La misión del Patriarca Rai nació durante la última visita que él hizo al Papa, en Roma.

Francisco pidió noticias del Obispo Merhi y quiso enviarle a través del Patriarca el rosario y la Bula Misericordiae vultus y también el pedido para que el "eremita" rezase por él.

El Obispo Mons. Francois Eid, Procurador patriarcal maronita junto a la Santa Sede, recuerda que tener Obispos eremitas "es una tradición muy difundida en la Iglesia católica de rito maronita, teniendo como ejemplo a San Marón, nuestro padre en la fe. Muchos obispos cuando terminan sus largos años de ministerio pastoral se retiran a un eremitorio para permanecer solos delante de Dios".

"Mons. Charbel Merhi, continúa Mons. Eid, tenía en su corazón el deseo de ser eremita desde joven. Él es oriundo de la Congregación Patriarcal de los Misioneros Libaneses que no contempla en su modo de vida este tipo de retiro eremítico".

"Cuando concluyó su ministerio pastoral, Mons. Merhi volvió de Argentina al Líbano y pidió para vivir como ermitaño. La Orden Maronita Libanesa le dio el permiso y uno le ofreció un eremitorio con el beneplácito del Patriarca.

La vida de Mons. Charbel, como la de aquellos religiosos eremitas que le antecedieron es austera. Su alimentación es suficiente para mantenerse: se alimenta una vez por día".

"Él se aleja del mundo para convivir con Dios, no habla con los hombres para oír mejor a Dios. La soledad y la oración llenan su vida y torna corto el tiempo que pasa sin cesar a su lado". (JSG)


domingo, 21 de febrero de 2016

Domingo de La Hemorroísa 21 de Febrero de 2016

Domingo de La Hemorroísa
21 de Febrero de 2016

Oh Señor temible, que gobiernas el universo con tu poder, y sostienes tus criaturas con tu voluntad, tú calmaste a las turbas que te apretaban:
una fuerza ha salido de mí. Entonces dijiste a la Hemorroísa que sanó al tu vestido: "Vete, hija mía, tu fe te ha salvado", te pedimos que nos sanes de toda sombra de pecado, para permanecer confiadamente en tu presencia a lo largo de nuestra vida. Amén.


Hemorroísa o hemorroisa es una mujer con desarreglo menstrual. Uno de los milagros de Jesús fue la curación de una mujer que padecía esta enfermedad, que en su tiempo se consideraba avergonzante. Se narra en el Evangelio según Marcos, en el Evangelio según Mateo y en el Evangelio según Lucas, en el contexto de otros milagros, como la curación de la hija de Jairo, localizados por las narraciones evangélicas en Decápolis.

La función de la túnica de Cristo se interpreta como un símbolo de la salvación. No es la ropa la que salva a la mujer, sino la intención de su fe. Su contraejemplo, que pone San Juan Crisóstomo, son los soldados que, durante la Pasión los sortearon entre sí y, por tanto, también los tocaron sin ser por ello salvados. Los creyentes que acceden por el tacto a objetos sagrados (como las reliquias o los iconos), pretenden obtener de Jesucristo la salvación, o ser librados de la tentación (especialmente las tentaciones de la carne).



Marcos 5:24-34

Reina-Valera 1960 (RVR1960)
24 Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban.
25 Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor,
27 cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto.
28 Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.
29 Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote.
30 Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos?
31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado?
32 Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote.

Mateo 9:20-38

Reina-Valera 1960 (RVR1960)


20 Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto;
21 porque decía dentro de sí: Si tocare solamente su manto, seré salva.
22 Pero Jesús, volviéndose y mirándola, dijo: Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella hora.
23 Al entrar Jesús en la casa del principal, viendo a los que tocaban flautas, y la gente que hacía alboroto,
24 les dijo: Apartaos, porque la niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él.
25 Pero cuando la gente había sido echada fuera, entró, y tomó de la mano a la niña, y ella se levantó.
26 Y se difundió la fama de esto por toda aquella tierra.

Dos ciegos reciben la vista

27 Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: !!Ten misericordia de nosotros, Hijo de David!
28 Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.
29 Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.
30 Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.
31 Pero salidos ellos, divulgaron la fama de él por toda aquella tierra.

Un mudo habla

32 Mientras salían ellos, he aquí, le trajeron un mudo, endemoniado.
33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y la gente se maravillaba, y decía: Nunca se ha visto cosa semejante en Israel.
34 Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.

La mies es mucha

35 Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
36 Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
37 Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
38 Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Lucas 8:43-48

Reina-Valera 1960 (RVR1960)


43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,
44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.
45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?
46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.
47 Entonces, cuando la mujer vio que no había quedado oculta, vino temblando, y postrándose a sus pies, le declaró delante de todo el pueblo por qué causa le había tocado, y cómo al instante había sido sanada.
48 Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz.


Fuente:
Marcos: http://legacy.biblegateway.com/passage/?search=Mc5%3A24-34;&version=RVR1960;
Mateo: http://legacy.biblegateway.com/passage/?search=Mt9%3A20-422;&version=RVR1960;
Lucas: http://legacy.biblegateway.com/passage/?search=Lc8%3A43-48;&version=RVR1960;

jueves, 18 de febrero de 2016

Actividad social en iglesia San Charbel de Puerto Ordaz

Este Sábado 20 de febrero, a partir de la 1:00 P.M. el grupo "Acción Maronita" de la iglesia San Charbel de Puerto Ordaz, estará realizando una actividad social y ambiental en la esquina de la calle Jamaica con calle Brasil (bajando por la española, cerca de la entrada a Villa Granada) por lo que se invita a todos los que quieran ser voluntarios.

La actividad constará de:
-Mantenimiento de la pared principal, y en la misma se realizará un mural artístico con la figura de San Charbel, el artista local Artemio Fierro será el encargado de ejecutar esta obra.
-Plantación de 10 arboles de la especie apamates en las adyacencias.
-Desmalezamiento.
-Limpieza general del sitio.

Habrá presencia de medios de comunicación para cubrir la actividad.

Todos están invitados a participar.


miércoles, 17 de febrero de 2016

Referencias bíblicas sobre el incienso

Referencias bíblicas sobre el incienso

Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento aparecen gran cantidad de menciones sobre el incienso. Así, tenemos que en Éxodo 30:1 se le indica a Moisés que debe hacer un altar separado, de madera de acacia, para quemar incienso. Más adelante, en Éxodo 30:7 se dice textualmente: «y Aarón quemará incienso aromático sobre él (el altar); cada mañana cuando aliste las lámparas lo quemará». Y hasta existe una gran advertencia o sentencia en Éxodo 30:9 «No ofrecerás sobre él incienso extraño».



Antes se han mencionado las falsificaciones y el uso de Juniperus Lycia o Juniperus Thurifera para remplazar al incienso; hay que agregar además que los adulteradores siempre han tratado de abaratar costos y se han valido aun del uso de resinas de coníferas a tal efecto, pero así también se contamina el incienso. Hoy en día se le llama «incienso macho» al que destila el árbol naturalmente, y se considera el de mejor calidad, el más puro, mientras que el «incienso hembra» es el que se hace destilar del árbol mediante una incisión, y se considera de menor calidad.1 Este último carece absolutamente de funciones mágicas y sólo sirve para aromatizar un ambiente, de la misma manera que lo hace un desodorante ambiental en aerosol.

Volviendo al Antiguo Testamento, encontramos en el Salmo 141:2 una comparación entre el ascenso del humo de incienso y la elevación de las plegarias: «Suba mi oración delante de ti como el incienso». De igual forma, aparece el incienso en Deuteronomio 33:10, cuando Moisés bendice las doce tribus de Israel: «...pondrán delante de ti y en holocausto sobre el altar». Otro dato, acerca del incienso en el Antiguo Testamento, lo podemos leer en Levítico 16, 12-13, durante el día de la expiación: «Después tomará un incensario lleno de brasas de fuego del altar de delante de Yahveh, y sus puños llenos de perfume aromático molido, y lo llevará detrás del velo. Y pondrá el perfume sobre el fuego delante de Yahvé, y la nube del perfume cubrirá el propiciatorio que está sobre el testimonio, para que no se muera».

En esta cita hay una descripción muy interesante, ya que se dice «perfume aromático molido»: muchas son las técnicas que utilizaban (y aun hoy utilizan) los balsameros, perfumistas y ungüentarios; algunos términos usados por ellos, a causa de la vulgaridad y así, por ejemplo, cuando hablamos de pócima (lo cual significa estrictamente «cocimiento» de sustancias vegetales para ser ingeridas y que posee efectos medicinales curativos), se suele imaginar de inmediato a algún hechicero preparando algo terrible. Pero en el Antiguo Testamento bien se nombra el polvo de incienso. En realidad la pulverización de hojas, tallos, raíces, cortezas o gomorresinas, como en nuestro caso, sirve para fines terapéuticos, para facilitar la ingesta y normalmente se lo encapsula, de modo tal que pase a través del estómago sin afectarlo y se difunda en el intestino al disolverse la cápsula, cuya función es la de proporcionar un vehículo al polvo.

Pero en el texto bíblico, la pulverización no significa la labor medicinal, sino ritual, a tal efecto, pulverizar una gomorresina implica que ésta será utilizada en perfectas y correctas proporciones. En el Nuevo Testamento también aparece el incienso en notables acontecimientos: cuando la visita de los Reyes Magos a Jesús recién nacido: «Y al entrar a la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra». Incienso, el símbolo del Sol y del hijo del Sol, Júpiter, el esplendor de la Luz Mayor, y la mirra, pariente cercano del incienso, es el perfume de Hermes Trimegisto.[cita requerida]

Una ofrenda similar a la de los Reyes Magos, hizo el rey selúcida Seleuco II Calinico, cuando obsequió al templo de Apolo de Mileto mirra y más de diez talentos de incienso. Al igual que el incienso, la mirra debe ser recolectada y preparada según los ritmos astrales, como explica Escribonio. Tan importante ha sido considerado el incienso, que Heródoto, padre de la Historia, nos cuenta sobre la gran derrota de los árabes frente a Darío I, y que como tributo de guerra, obligó a éstos a que pagasen anualmente mil talentos de incienso. [cita requerida]

Retornando al Nuevo Testamento, en el Libro de las Revelaciones o Apocalipsis de San Juan (8:3-5), el Séptimo Sello, leemos: «Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra, y hubo truenos y voces, relámpagos, y un terremoto».

El texto citado pertenece a la narración sobre el Séptimo Sello: el número siete simboliza la organización, la producción, el triunfo, la fecundidad.[cita requerida] Abrir el Séptimo Sello es abrir lo que los orientales llaman «El Loto de Mil Pétalos». El incensario de oro simboliza el corazón del Iniciado, donde debe arder el incienso, que es servicio y amor. El humo del incienso, es a su vez, la alegoría del servicio impersonal y desinteresado, que lo impregna todo, y propiamente el «mucho incienso» significa la gloria de haber obtenido una mente pura y un corazón amoroso, devenidos del esfuerzo propio del servicio altruista.[cita requerida]

El benjuí, llamado por Ibn Battuta «el incienso de Java y Sumatra», es un aroma típico del Cuatrocento y del Renacimiento: en el año 1461 el sultán de Egipto, Melech Elmaydi, despachó al dux de Venecia, Pascual Malispiero, un cargamento del preciado benjuí, entre otros regalos. Otra anécdota, pero del año 1476, nos habla de un obsequio realizado por el sultán Kaitbei de Egipto, que constaba de 15 libras de benjuí, a la bella Catarina Cornaro, de Venecia. También del sultán Kaitbei recibiría Lorenzo el Magnífico, de Florencia, un cargamento de benjuí como presente. Fray Zuambatista nos dice sobre el benjuí que es uno de los sahumerios más codiciados. Y en una antigua apotheca o botica de Brunswick se mantiene la antigua tradición de llamar al benjuí como Asa Dulcis.


martes, 16 de febrero de 2016

Rezo para obtener favores de San Charbel

Rezo para obtener favores de San Charbel


Dios infinitamente santo y glorificado en medio de tus santos, tú que inspiraste al santo monje y ermitaño Charbel para que viviese y muriese en perfecta unión con Jesús Cristo, dándole la fuerza para renunciar al mundo y hacer triunfar desde su ermita, el heroísmo de sus virtudes monásticas la pobreza, obediencia y santidad.

Te imploramos nos concedas la gracia de amarte y servirte siguiendo de tu ejemplo. Dios todo poderoso tú que haz manifestado el poder de la intercesión de San Charbel a través de sus numerosos milagros y favores, concédenos la gracia) hacer petición…) que te imploramos por tu intercesión. Amén. (Padrenuestro, Ave María).


Foto tomada por Charlie Bakhos en la basílica de la Virgen de Guadalupe en Ciudad de México (año 2005)

Padre nuestro,
que estás en los cielos,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu Voluntad en la tierra como en el cielo.
Dános hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
así como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el poder y la Gloria
por los siglos de los siglos
Amén.


Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo;
bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.


Fuente: http://acomprar.info/san-charbel-quien-fue-donde-comprar-libros-figuras-medallas-y-cadenas-de-san-charbel-a-comprar/

lunes, 15 de febrero de 2016

Embajador Elías Lebbos en el Monasterio San Charbel

El embajador de la República Libanesa en Venezuela, Elías Lebbos, asistió el 14 de febrero de 2016 al Monasterio San Charbel en Caracas para celebrar la Misa en honor a San Marón (padre de la iglesia Maronita). Estas son algunas imágenes de tan honorable visita.